jueves, 12 de junio de 2014

lunes, 17 de marzo de 2014

Chucherías de los 70 y 80

Aquí dejo este vídeo que hice con recopilación de fotos de algunas de las chucherías que comprábamos en los años 70 y 80. Algunas ya quedaron en el recuerdo, otras aún se pueden degustar en muchas tiendas. Espero os guste!


Cosas del recuerdo
Regalices rojos
Cortes en aquella época contaba con un cine, era de los pocos pueblos que tenía uno. Recuerdo que de pequeños comprábamos en el descanso un botellín de gaseosa y un regaliz rojo que lo metíamos en la botella a modo de pajita. El regaliz que entraba en contacto con la bebida se derretía,  estaba buenísimo y mejor aun era cuando al acabar todo dejabas rodar la botella por el suelo. Como el cine tenía pendiente, tenías que calcular bien el rodaje de la misma para que llegara casi hasta la pantalla. El suelo era de madera y hacía mucho ruido, era muy divertido.
Cebolletas 
El precio de las cebolletas variaba según el tamaño. Había de 2, 3 de 5 pesetas… Lo increíble era el partido que se le sacaba a una de ellas. Recordaba hace poco una amiga que te comprabas una y te duraba toooooooda una tarde. La chupabas tanto que la extraías poco a poco todo su jugo. Te comías cada una de sus capas de una en una y al final reservabas su corazón al que le llamábamos “el hijo” como el tesoro de la cebolleta, lo mas tiernito. Mi abuela a veces hacía cebolletas caseras, y claro el vinagre era también casero. Eran tan fuertes que te ponían los pelos de escarpias. Costaba comer una entera, pero eran bueniiiiiiiiisimas!
Ositos bañados de chocolate
Eran pequeños, su interior era blandito y blanco y estaba cubierto de chocolate. Como recordaba mi hermana, era la chuchería que si te tocaba compartir “ dejabas que le mordieran las orejas al osito”.
Peta Zetas
En cuanto  los chupabas explosionaban en la boca. A veces incluso al tragarlos los sentías por la garganta y ni contar si los mezclabas con coca cola, era como la pirotecnia en tu casa… bueno, igual no tanto… pero como te tocara alguno gordo…
Las Pipas
Estas eran  sagradas, siempre se compraban. Había entonces una bolsa de pipas que si te salía dentro una  pipa azul de plástico te regalaban  una bolsa con chuches.
Pastillas de Leche de burra
Eran de color naranja o verde. En los ingredientes ponía fabricadas con leche de burra, aquello nos parecía mentira. Aún así eran buenísimas!

domingo, 2 de febrero de 2014

Juegos infantiles casi desaparecidos

En la época de los setenta la calle era el lugar de encuentro donde transcurrían los mejores momentos para jugar. Sin consolas ni Internet los juegos tradicionales de aquel entonces transcurrían siempre fuera de casa. Aunque había juegos de mesa, la imaginación y los pocos recursos con los que generalmente se contaba, eran de lo más peculiares. Según la historia, en España, muchos de ellos se conocieron gracias al camino de Santiago. Los peregrinos dieron a conocer juegos franceses, italianos y centro-europeos. De orígenes lejanos y transmitidos de generación en generación muchos de ellos hoy en día se han  ido olvidando.
Aquí algunos de los que jugábamos en los 70.

¿Os acordáis de alguno?

Balón prisionero o Vivos y muertos
Se hacían dos rectángulos grandes uno para cada equipo y se dividía por la mitad. Cada equipo se coloca en su campo. El juego consistía en eliminar un equipo a otro, lanzando una pelota contra un jugador del equipo contrario, sin pisar las líneas, tratando de darle. Los jugadores se movían sin parar para no ser tocados con el balón. Si te arreaban  pasabas al final del campo contrario y quedará detrás de la línea del mismo. Cuando volvías a coger la pelota después de “muerto” seguías lanzando al equipo contrario. Si tocabas a un contrario, volvías a tu campo con tu equipo. Era muy divertido porque te tenías que mover mucho para no ser tocado por el balón por los dos frentes que se hacían.

Escarramate, rayuela, pata coja…
Aunque había de varias clases la base era siempre la misma. Se dibujaba en el suelo con tiza una serie de casillas con números del 1 al 10. Se lanzaba una piedra dentro de la casilla uno sin que se saliera de ella. Saltabas a la casilla número dos a la pata coja y desde esa casilla hasta la última. Hacías un parón con los dos pies y volvías a la inversa. En la casilla número 2 se recogía piedra de la casilla 1 y se saltaba al principio. Luego lanzabas la piedra a las casillas siguientes y se seguías haciendo lo mismo hasta completar todas las casillas. El que completara primero y sin fallar las diez rondas ganaba el juego.

Tabas
Este juego tiene sus orígenes de la antigua Grecia. Eran los huesos que se encontraban en los corderos, con cuatro caras diferentes que se usaban a  modo de dados. Se podían decorar.

Canicas
El juego consistía en hacer un agujero en la tierra, lanzabas la canica al aire con tu contrincante, ponías una mano abierta en el lugar donde estaba la canica y delante la otra para lanzar la bola. Con el disparo tenías que tocar la bola de tu adversario, le llamábamos "Chiva", si acertabas el siguiente choque era "Pie" en el espacio que había entre las dos canicas, tenías que introducir tu pie, así que la destreza era lo mas justo posible. Seguido era el "Tute" y por último la canica tenias que meterla en "Gua" que era el agujero en la tierra. Si perdías tenías que sacar todas tus canicas para que el vencedor escogiera la que le gustara. Si llegaba ese momento... cómo dolía perder una de ellas! Este juego era de mis favoritos, todavía conservo alguna de mis canicas o "pitos".

Peonza o trompa
Consistía en lanzar al suelo la peonza, enrollada en una cuerda, haciéndola rodar sobre sí misma sobre la punta metálica del extremo. Con destreza se podía llegar a poner en  la palma de la mano o lanzar la sobre otro lugar. Este juego es de los pocos que he ido viendo jugar en los niños de ahora.

Comba o cuerda
 El único material que se necesitaba era una cuerda gruesa y mucho aguante para saltar. Sólo o en grupo. La cuerda giraba sobre tu cabeza y por debajo de tus pies. Saltabas todo el rato que podías sin que se enrollara a ti. En grupo, dos personas tenían que dar a la comba agarrándola por los dos extremos, y el resto eran los que saltan. El que fallaba pasaba a dar con la cuerda para que los demás saltasen. Se podía dar muy deprisa y había canciones para amenizar el juego. También lo he visto en las niñas de ahora.

La gallinita ciega
Se jugaba en un terreno liso y sin obstáculos para evitar caídas. A uno se le vendaba los ojos con un pañuelo, se le decía “el que se la queda”. El resto de jugadores se colocan alrededor del que se la quedaba, formando un corro. Al que "se la quedaba" se le vendaban los ojos y después los jugadores le preguntan: "Gallinita ciega, ¿qué se te ha perdido?" a lo que "el que se la queda" respondía: "Una aguja y un dedal". Entonces el resto de jugadores le respondía: "da tres vuelticas y los encontrarás". El que hacía de gallinita ciega daba tres vueltas sobre él mismo mientras el resto de jugadores cantaban: "Una, dos y tres". Después la gallinita ciega avanza con los brazos extendidos intentando tocar a alguno de los otros jugadores, y cuando lo hacía, debía adivinar quién era tocándole el pelo, la cabeza, la cara y las manos. Si acertabas, se cambiaban los puestos y si no, el resto de jugadores le gritan que había fallado, siguiendo el juego hasta que acertara. 


Los cromos
En casa jugábamos en hacer un montoncito con ellos. Con la mano hueca les dabas un golpe, y los que caían hacia arriba eran los que te tocaban. Cuando nadie te veía intentabas chuparte la mano, así al darle el golpe se quedaban pegados y se volvían más! Que bonitos eran!

El pañuelo
Se hacían dos grupos y en cada grupo tenía que ponerse un número cada jugador. Los equipos no sabían los números del equipo contrario. Se hacían dos rayas alejadas y cada equipo se ponía detrás de su raya.   Un niño se ponía en el medio con un pañuelo en la mano y  decía un número. Los niños que tenían ese número salían corriendo a por el pañuelo.  El que cogía el pañuelo tenía que ir corriendo a su parte del campo corriendo para que el contrincante no le pillara. Si lo conseguía ganaba un punto. Si eras el que corría detrás y pillabas al que corría con el pañuelo, el punto era para tu equipo.


Escondite
El juego era muy sencillo. Consistía en esconderse todos excepto uno que intenta encontrarlos. Si no te veía el que la paraba te acercabas a la base y decías “por mí y todos mis compañeros” De día era muy divertido pero si jugabas por la noche daba un poco de miedo!


Escondite Inglés
“Uno, dos y tres carabí, carabá me vuelvo a mirar” gritaba un niño mirando hacia una pared mientras un grupo de niños intentaban llegar hasta el en el momento que no les miraba. Si el que la paraba al volverse veía alguno moverse lo mandaba detrás. El que llegaba primero tocaba al que la paraba y tenía que volver corriendo al punto de salida. Si le tocaba el que la llevaba perdía y se tenía que poner a cantar “uno, dos y tres…” mirando hacia una pared, mientras que los demás intentaban llegar a esta, sin que les vieran moverse. Ganaba el primero que tocara la pared donde se situaba contando el que se la paraba.

La goma
El juego necesitaba de una goma elástica unida por los extremos. Dos niños la sujetaban con las piernas abiertas. Al que le tocaba empezaba a saltar dentro y fuera de la goma, pisándola, enredándola en sus piernas… al ritmo de distintas canciones. Si se le enroscaba o no pisaba bien se hacía “mala” entonces el niño o niña se tenía que poner a sujetar la goma. El juego tenía sus niveles de dificultad porque empezabas saltando a la altura de los tobillos y subía a la rodilla, culete, cadera…. Todo ello se podía hacer en varios juegos. En este juego siempre pensé que se necesitaba unas "buenas piernas"!

Las chapas
En Cortes cogías las chapas o “cosos” de las botellas que encontrabas. Un buen lugar era cerca de los bares, donde desechaban los botellines o los guardaban en sus cajas para reciclarlos. Escogías las marcas que te gustaban y con mas niños jugabas a ver quien aproximaba mas el coso a una pared. Había quien aplastaba y dejaba plano el coso, para que al lanzarlo se clavara en la pared. También se podía llenar de tierra, así con más peso no rebotaba tanto al chocar donde se lanzara. También se podía jugar con ellas  a “la carrera de chapas” o “El Futbol Chapas”

Al burro 
Un jugador apoyaba su espalda en una pared y el resto de sus compañeros se colocarán en fila y en posición de ‘burro’, formando una fila, agarrándose fuertemente las piernas y con la cabeza entre las piernas de quién tenía delante. Consistía en saltarles por turnos encima de ellos, como si montaras a caballo. Si aguantaban los que sostenía el peso ganaban. También con el mismo nombre había un juego que consistía en saltar por encima a un niño con la posición de "burro". Se hacían filas. Este juego era un poco “burro” o bruto, me imagino que de ahí su nombre! Pobres riñones!
 

La cuna
Con una cuerda atada en los extremos y cogida entre las manos, los dedos se  entrelazaban con ella. Formando figuras distintas. Si no se hacía modo correcto la cuerda se liará y era imposible seguir el juego. Las figuras tenían nombre, bigotes de gato, la cama, las tijeras, etc. La destrezas de algunas niñas era impresionante. Yo nunca conseguí pasar a la segunda figura!

Pies quietos
Los  jugadores se ponían juntos con el que se la quedaba. Este lanzaba la pelota al aire y decía: "Una, dos y tres. Pies quietos" Mientras hacía esto los demás corrían y se alejaban todo lo posible. Cuando se oía “pies quietos" ya no se podía correr más. El que la paraba desde el lugar donde había recogido la pelota daba tres saltos y se encaraba al que veía más cerca. Si le daba con la pelota se salvaba y pasaba al grupo de los que corrían.
 

El Florón
El florón está en mis manos, en mis manos está el florón. Salga la niña quien lo tendrá, Florín, florón, el florón. Recordáis esta canción? Creo que era un juego mas bien de chicas. Nos colocábamos en corro, la que le tocaba cogía una piedrecita y la escondía entre sus manos juntas y estiradas, a modo de rezar. Pasaba por el círculo de niñas que mantenían las manos igual y antes de terminar la canción tenía que dejar caer la piedrecita en una de ellas sin que nadie se diera cuenta. Cuando acababa la canción la última niña que había señalado o introducido las manos tenía que adivinar en que manos estaba la piedrecita.

 Recuerdas alguno de ellos?

viernes, 17 de enero de 2014

Nancy de Famosa



Quién mas quien menos si pertenecisteis a la década de los 70 y 80 conoceréis a Nancy, la muñeca española más vendida de su historia!




Un poco de historia:
Nació en 1968. En la España del final del No-do, la del Cola-Cao, la de la Familia Telerín…
Fue Tino Juan quien “esculpió” su carita, y gracias al trabajo de todo el equipo de Famosa, Nancy quedó finalmente en 42 centímetros y una larga melena nunca vista antes… Por aquel entonces, nadie podía imaginar que estaba naciendo una estrella. Tuvo tal acogida que se vendieron 10 millones de unidades en sus primeros años de vida.
El secreto de su éxito fue ser como una niña normal, con una estética real y con unas aspiraciones realizables, algo que demandaban a la vez niñas y padres. Nancy era enfermera, era azafata, salía de compras, era romántica, era novia... Nancy era lo que las niñas querían ser de mayor, en una España que intuía tiempos de modernidad. 
La muñeca más vendida de Famosa se convirtió en la reina de las jugueterías. Superó incluso a Pierina, su antecesora, y lo hizo con creces, porque Nancy era mucho más que una muñeca: era un referente de la realidad social que empezaba a emerger en España y, sobre todo, tenía un precio asequible a todos los bolsillos. Uno de los catálogos de la época decía así: 
“Nancy es una chica moderna, que trabaja, tiene una cara preciosa y unos cabellos que permiten todo tipo de peinados, un ropero lleno de modelos para todas las ocasiones, su dormitorio, sus maletas, sus postizos, sus bolsos…Una muñeca con la que jugar a cómo te gustaría ser de mayor”.



El mundo Nancy
En el año 1969, un año después de ver nacer a Nancy se pusieron a la venta los accesorios Nancy, cuatro años después, en 1973, se puso a la venta el ropero completo de Nancy, un ropero de madera repleto de complementos para la muñeca. De esta forma continuaba la idea de que Nancy no era sólo una muñeca, sus complementos ampliaban su juego y las posibilidad de crear muñecas más personalizadas.   

En 1977 se comercializó Lesly, la hermana pequeña de Nancy. Era un momento en el que era casi imposible encontrar un hogar español sin Nancy, las ventas de esta muñeca por aquel tiempo rondaban el millón de ejemplares al año. Debido al rápido crecimiento del “universo Nancy” en 1979 nació su hermano Lucas, aunque la estrella indiscutible seguía siendo Nancy.
 

Reediciones
En el año 2008 Nancy cumple 40 años, a partir de este momento comienzan a reeditarse modelos muy especiales dedicados a sus fans y amig@s que cada día demuestran su gran cariño hacia esta irrepetible muñeca

Por aquel entonces también a mi me regalaron una, pero con el paso del tiempo la perdí.
Como no podía faltar en una colección de juguetes de 1970, hace muy poquito busqué por Internet la misma Nancy que tuve y la compre. 
Fue así como llegó a casa y cómo la deje después de asearla

Aquí os dejo un vídeo que hice de cómo lavarle el pelo. Espero os guste!

 y aquí algunas fotos de mi Nancy, si alguien quiere que salga la suya... puede mandar fotos!

 

Estas nos manda Mary de Benasque (Huesca)




Algunos Blogs sobre Nancy  interesantes...

Si estás buscando como recuperar y reparar a tu muñeca visita
"La habitación de Ana"

* * *
Para identificar la época de tu Nancy

* * *
Conocer los complementos y accesorios de Nancy














viernes, 10 de enero de 2014

Nostalgia de los 70

En los 70 Cortes contaba en el centro del pueblo con un quiosco. Estaba al lado del frontón del pueblo. Tuvo otro más en una de sus plazas, la llamada Plaza del Millón,  pero del que más recuerdos tengo es del primero. Es por ello que hago de esta entrada la primera.
Pequeño y de chapa en color gris. Por la pequeña ventanilla te atendía siempre el Señor Manuel, a veces estaba acompañado por su mujer, los dos siempre tan amables. Tenía una pequeña estufa de leña dentro, me imagino porque al ser de chapa en los días de invierno pasaría mucho frío. 
Cebolletas, chucherías, montaplex, relojes Hedi, pistolas de tapones con corcho, boletos, YoYo, Blister con juguetes de todo tipo, canicas, cantimploras de plástico, paracaídas, caretas, figuras de comansi… Que atractivo para cualquier niño de esa época.

Hice este vídeo recopilando algunas fotos que encontré de quioscos, chuches y baratijas de entonces.
Espero os guste!

Estos son algunos de los juguetes de mi colección que recuerdo de aquel entonces.


Canicas, Chiva, pie, tute y gua!
 


Las más sencillas costaban 5 pesetas y las que eran de color 10 pesetas. El juego consistía en hacer un agujero en la tierra, lanzabas la canica al aire con tu contrincante, ponías una mano abierta en el lugar donde estaba la canica y delante la otra para lanzar la bola. Con el disparo tenías que tocar la bola de tu adversario, le llamábamos "Chiva", si acertabas el siguiente choque era "Pie" en el espacio que había entre las dos canicas, tenías que introducir tu pie, así que la destreza era lo mas justo posible. Seguido era el "Tute" y por último la canica tenias que meterla en "Gua" que era el agujero en la tierra. Si perdías tenías que sacar todas tus canicas para que el vencedor escogiera la que le gustara.

 

Caretas 
Eran de cartón y las sujetabas con una gomita. La bruja daba mucho miedo! El diablo me daba menos, porque entonces mi padre tenía un amigo con ese apodo que me caía muy bien.


Cromos
En casa jugábamos en hacer un montoncito con ellos. Con la mano hueca les dabas un golpe, y los que caían hacia arriba eran los que te tocaban. Cuando nadie te veía intentabas chuparte la mano, así al darle el golpe se quedaban pegados y se volvían más. Yo lo hacía muchas veces... Había algunos muy bonitos.


Recortables
Recortabas las muñequitas y les ponías y quitabas los vestiditos.
 
También había de construcciones y de otras cosas

Paracaídas

  

Indios y vaqueros

Los sobres de Montaplex
La marca más conocida era Montaplex fabricados en España. Contenían figurillas de plástico, principalmente de tema militar. Había otros sobres con contenidos varios, Serjan, Hobby- Plast, La ailusión, sobreplasT, Alfredo Losada, Pegasín...


Los Boletos
Estos me encantaban, los había de 1 pesetas el premio era de 2, 5, 10, 25 o 50 pesetas. También estaban los de 5 pesetas, el premio era mayor, hasta 250 pesetas! Con este te podías comprar en aquel entonces el quiosco entero!!! Os acordáis?

Blisters, juguetes y baratijas varias



Esta primera entrada se la dedico a mis padres que consiguieron darnos una infancia feliz llena de recuerdos gratos y también al señor Manuel y su quiosco